jueves, 10 de junio de 2010

Foto fija

La situación política de la ciudad, a la luz de la encuesta de ODEC para esta revista, que comenzamos a publicar con este número, demuestra que si las elecciones se hubiesen realizado a mediados de mayo, fecha del trabajo de campo, el PSOE mantendría sus actuales 12 escaños, aunque el aumento considerable de intención de voto del PP, le acerca bastante a las posiciones socialistas. Mientras tanto, el voto más consolidado sigue siendo el del Bloc, que mantendría sus dos escaños, a la vez que Plataforma de Gandia, perdería uno de sus concejales en el mejor de los escenarios.
Y es que, obviamente, la lucha por el electorado se está dando en gran medida entre los votantes del centro derecha de la ciudad con un factor que incide claramente en esa situación: la falta de marca de Plataforma de Gandia, que sólo es reconocida cuando se menciona a su líder, Fernando Mut, lo cual supone un handicap para el análisis de la encuesta. Esa misma razón es la que lleva a creer que una buena parte de su electorado se mueve entre el desconocimiento de la marca (una cuestión imputable sin ninguna duda al propio partido) y su afección al PP como “marca paraguas”.
De todos modos, aunque la situación es muy distinta, habrá que recordar que la Plataforma se situó como el tercer partido más votado de la ciudad en las últimas elecciones de 2007, sin tener previamente casi ninguna representación en las encuestas.
Con todo, el dato a tener en cuenta es que los dos partidos mayoritarios continúan creciendo y, sobre todo, la subida del PP que es más que notoria, ya que reduce distancias respecto al PSOE, no sólo respecto a 2007 sino a la anterior encuesta de “Gente” de octubre pasado.
Las razones para este comportamiento de los entrevistados pueden ser muchas, pero obviamente, da la sensación que se está produciendo una fuerte concentración de voto en ambas formaciones como consecuencia de la situación política general, más que de la propia ciudad.
Con todo, mientras en la derecha el fenómeno parece ser más patente, en la izquierda la situación es de mayor dispersión, con PSOE y Bloc como fuerzas que obtienen representación, mientras Els Verds del País Valencià, luchan por hacerse un lugar en el Ayuntamiento, aunque por ahora siguen por debajo de la barrera del 5% de voto válido a candidaturas.
Pero la encuesta de ODEC, con el análisis del sociólogo Eduardo Pascual, avanza sobre otros temas de los que iremos dando cuenta en próximas ediciones de nuestra revista. Y sobre todo, habrá que incidir una vez más en la necesaria cautela frente a estos datos: una encuesta no es más que una foto fija de la sociedad en un momento dado.

jueves, 3 de junio de 2010

No sabe/no contesta

La Generalitat Valenciana tiene serios problemas financieros, no en vano pasa por ser la nuestra la autonomía con mayor endeudamiento per cápita de toda España, una de las tres con mayor índice de paro y un déficit galopante.
En ese marco, no resulta nada extraño que se anuncie el retraso “sine die” de las obras del Palacio de Justicia de Gandia, tras haber forzado una carrera de obstáculos al Ayuntamiento para la cesión de los terrenos. El anuncio lo hizo el miércoles la Consellera Paula Sánchez de León, quien además tuvo que reconocer que el marco de trabajo en el que se desenvuelven los juzgados de Gandia “es lamentable”.
Tampoco resulta extraño que los colectivos sociales de la comarca dedicados a atender enfermos con graves minusvalías denunciaran la reducción sustancial de las subvenciones o, como en algún caso, anunciaran la posibilidad de estar al borde del cierre.
A algunas de estas entidades se les adeudan las subvenciones prometidas hace un año, al punto que hace meses el propio Ayuntamiento de Gandia tuvo que adelantar dinero para que pudieran continuar funcionando y pagar al menos los sueldos de las personas que atienden a los afectados.
La respuesta ha sido ahora, la de casi siempre, la promesa de que “muy pronto se normalizará la situación”, es decir, “vuelva usted mañana”, o algo por el estilo.
Y en esa misma línea, el Presidente Camps ha contestado a Gandia en torno a la implicación de la Generalitat Valenciana en el Vº Centenario de Sant Francesc de Borja.
Las continuas demandas de entrevista del Alcalde de la ciudad para hablar sobre el tema se han resuelto por el expediente de derivar ese trámite a la Consellera de Cultura, Trinidad Miró, con quien José Manuel Orengo ya se reunió hace tres meses... y sin respuesta hasta ahora. Eso, amén de otra serie de entrevistas con el Vice Presidente Rambla y el Secretario de Cultura de la Generalitat.
Del compromiso expresado por Camps hace un año, según parece, nada queda de palpable: o las razones son políticas, o son simplemente financieras, o... dejadez de un gobierno autonómico paralizado desde hace meses tras el estallido del caso Gürtel y la imputación del propio Camps, que se ha hecho extensiva a varios altos cargos de la Generalitat tras el último auto del Juez del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Sea por lo que fuere, lo bien cierto es que estos casos demuestran con claridad el grado de escaso compromiso social del gobierno valenciano, que -para más inri- ha sido señalado como el que menor grado de cumplimiento está dando a la ley de Dependencia en toda España.
Eso sí, “el mejor gobierno interplanetario”, Camps dixit, sigue a la suya.